CORTE DE APELACIONES RETIRA PRÓRROGA A CONDENADO A MUERTE

Houston— La Corte de Apelaciones Penales de Texas retiró ayer una prórroga que le fue otorgada a un hombre nicaragüense un día antes de la fecha en que iba a ser ejecutado hace dos años, por asesinar a un maestro de preparatoria en Houston durante un robo ocurrido en 1997.

La Corte Suprema de Apelaciones Penales del estado pospuso la ejecución de Bernardo Tercero, por inyección letal, la cual había sido programada para agosto del 2015, luego que sus abogados argumentaran que los fiscales del Condado de Harris presentaron un testimonio falso de un testigo en su juicio en el año 2000 por la muerte de Robert Berger, de 38 años. El fallo emitido el miércoles afirma los hallazgos en el juicio de Tercero, en torno al cual se realizó una audiencia el año pasado y se determinó que el testimonio había sido apropiado.

Berger era cliente de una lavandería en Houston en marzo de 1997, y se encontraba con su hija de tres años cuando, según los archivos, Tercero entró para robar el local. Berger fue baleado fatalmente y Tercero robó unos 400 dólares de la lavandería. Los fiscales dijeron que Tercero estaba viviendo en Estados Unidos de manera ilegal en ese entonces.

Tercero, quien ahora tiene 40 años, argumentó que el tiroteo fue accidental. En su testimonio dijo que Berger lo confrontó e intentó detener el asalto, y la pistola se disparó sola mientras forcejeaban. Fue arrestado en el Condado de Hidalgo cerca de la frontera entre Texas y México más de dos años después del asesinato. Un segundo hombre involucrado en el caso nunca ha sido encontrado.

El caso de Tercero atrajo la atención en su país de origen, donde una súplica de clemencia por parte del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, en el 2015, se le hizo llegar al gobernador de Texas, Greg Abbott.

En otro caso, la Corte negó la apelación de Bertholomew Granger, condenado por el asesinato de una mujer de 79 años durante un tiroteo ocurrido en el 2012 afuera de los tribunales del Condado de Jefferson.

Los abogados de Granger, de 46 años, presentaron 10 impugnaciones en contra de su condena del 2013 y sentencia de muerte. Cinco de éstas se enfocaron en aseveraciones de que los abogados en su juicio no actuaron con eficacia, cuatro levantaron dudas sobre la constitucionalidad de la pena de muerte en Texas y la última argumentaba que le fue negado su derecho a un jurado imparcial.

En su juicio, Granger, originario de Houston, dijo en su testimonio, mientras era interrogado, que él quería la pena de muerte. Fue condenado por balear fatalmente a Minnie Ray Sebolt, una transeúnte que caminaba afuera de los tribunales en el Centro de Beaumont. Granger admitió que abrió fuego contra su hija afuera del tribunal luego que ella rindiera testimonio contra él en un caso de agresión sexual. Granger dijo que no fue su intención matar a Sebolt.

Su hija y la madre de ésta estaban entre otras tres personas que resultaron heridas.

En un tercer caso, la Corte rechazó una apelación de Charles Raby, de 47 años, quien fue enviado al pabellón de la muerte en 1994 por el asesinato de una mujer de 72 años, Edna Mae Franklin, en su casa en Houston. La Corte dijo que la apelación, enfocada en el análisis de ADN, no fue presentada de manera apropiada y no se emitió ningún fallo en torno a los méritos del argumento. En el 2015, la Corte defendió los hallazgos de un tribunal menor de que los resultados de los análisis de ADN no ponían en duda la condena de Raby por el apuñalamiento fatal de Franklin en 1992.

La Corte de Apelaciones también envió de vuelta al tribunal el prolongado caso de Rodney Reed para revisar aseveraciones sobre el descubrimiento de nueva evidencia que fue inapropiadamente retenida y para demostrar que los fiscales presentaron testimonios falsos y engañosos en el juicio de Reed en el que fue condenado y sentenciado a muerte por el secuestro, violación y estrangulamiento de Stacy Stites, de 19 años, en 1996. Su cuerpo fue encontrado a un lado de una carretera a unas 35 millas (56.32 kilómetros) al sureste de Austin.

El mes pasado, la Corte de Apelaciones rechazó que se realizaran análisis adicionales de ADN en el caso, diciendo que tal petición tenía la intención ‘de postergar de manera irracional la ejecución de la sentencia y la administración de la justicia’.