CULPABLE LÍDER SUREÑO POR NARCOTRÁFICO

Viendo a su familia de reojo y visiblemente afligido, fue como la tarde del martes el presunto líder de la pandilla “Los Sureños” escuchó a un jurado federal declararlo culpable por narcotráfico.

Carlos Dorado fue encontrado culpable de un cargo de posesión e intento de distribución de metanfetaminas y dos más por posesión e intento de distribución de metanfetaminas.
El veredicto fue entregado por los ocho hombres y cuatro mujeres que deliberaron durante poco más de dos horas después de que el fiscal Ronald Banerji les pidiera dejarlo en la cárcel ya que la evidencia de su culpabilidad era “clara”.

Por los cargos en su contra, Dorado enfrenta una pena de entre 10 años y cadena perpetua, pero la sentencia no será impuesta hasta el próximo mes de abril por el juez federal David Briones.

Argumentos finales

Durante los argumentos finales, el abogado defensor Víctor Serrano intentó sembrar la duda al desacreditar al informante del FBI que sólo fue identificado como “Rodríguez”. Serrano caracterizó a Rodríguez como un “adicto” que trataba de evitar terminar en la cárcel.

“Es un adicto que busca que el Gobierno le quite los cargos en su contra, tratando de ensuciar el nombre de mi cliente, cuando él (Rodríguez) es el de todo”, dijo Serrano.

El fiscal Andrés Ortega comentó que la defensa trataba de “salvar” a su cliente queriendo que se enfoquen en un testigo y no en las evidencias en contra de Dorado.

Además Ortega dijo que Dorado sabía “perfectamente” lo que estaba haciendo, ya que era él quien recibía la droga y se encargaba de que los “jales” se concretaran para así poder recibir su paga.

“El acusado era quien conectaba a sus proveedores en California con los clientes aquí, aparte él recibía una comisión de 100 dólares por onza de metanfetaminas vendida”, expresó Ortega.

Por último, el fiscal pidió al jurado no permitir que gente como Dorado, que contamina a la juventud en este país, continúe en las calles.

Familiares lloran por Dorado

Tras escuchar el veredicto, cuatro mujeres que acompañaban a Dorado, entre ellas la hermana del acusado, comenzaron a llorar al saber que su familiar podría pasar el resto de su vida en prisión.

Dorado se encuentra en custodia de las autoridades desde el 13 de julio de 2016. La audiencia de sentencia está programada para el 25 de abril.

En entrevista previa con el Diario de El Paso familiares de Dorado negaron que éste sea el líder de “Los Sureños”, la segunda pandilla más peligrosa en la ciudad.

“Es un chivo expiatorio… nomás porque lo ven todo tatuado”, dijo Laura Dorado, su hermana.

De acuerdo con la mujer, los agentes del FBI realizaron el cateo con lujo de violencia, llegando incluso a maltratar a la mascota de la familia, dándole de patadas.

“A Carlos lo aventaron al piso. Luego otros (agentes) sacaron a mis hijos de 9 y 10 años y los tenían en el piso y al más grande (de 17 años) lo esposaron” dijo.

La hermana de Dorado aseguró que su hermano no está involucrado con ninguna pandilla, ya que ella es quien estaba a su cuidado por tener problemas de bipolaridad y se encontraba en rehabilitación para dejar el consumo de drogas.

“A mí y a mi familia nos preocupa que tachen a Carlos de ser el líder de ‘Los Sureños’ y que le vayan a hacer algo a él o a nosotros. Estamos asustados”, agregó.

La mujer admitió que su hermano, de 28 años, en algún momento de su juventud estuvo en una pandilla denominada “Tierra del Sol”, misma que de acuerdo con ella ya no existe.

El arresto

Durante el operativo contra “Los Sureños”, se incautaron más de 10 libras de cristal de metanfetamina, más de cuatro galones de metanfetamina líquida y aproximadamente 19 armas de fuego.

La investigación de más de dos años, tuvo como resultado la acusación formal de más de 25 individuos, incluyendo a Dorado y Melissa Alonso, presuntos líderes de la pandilla.

Alonso fue arrestada junto con Dorado y el pasado mes de enero se declaró culpable de dos cargos de posesión e intento de distribución de metanfetaminas, pero tras llegar a un acuerdo con la Fiscalía fue sentenciada a cinco años de cárcel y tres más de libertad condicional.