FINGE QUE VIO A HOMBRE ARMADO EN ESCUELA

Autoridades detuvieron el jueves a un alumno de la Austin High School que provocó una intensa movilización policiaca y angustió a decenas de padres al reportar falsamente que vio a un hombre armado en la escuela, según reportes.

El nombre del alumno de 16 años no se dio a conocer inmediatamente, ya que está sujeto a investigación.

Entrevistado por los noticieros de la televisora KVIA (Canal 7), Víctor Araiza, jefe de la Policía del Distrito Escolar Independiente de El Paso señaló que tras analizar video de cámaras de vigilancia se concluyó que alguien entró al plantel pero no iba armado.

El encargado de la seguridad de EPISD precisó que el menor enfrenta cargos por llenar un reporte policíaco falso.

El video reveló que en efecto ingresaron al campus tanto el adolescente que reportó los hechos falsamente como el exalumno, quien dejó Austin HS recientemente, pero no portaba ninguna arma.

El exestudiante recibió una advertencia de invasión de propiedad ajena, ya que no podía estar en la escuela ubicada en el área Centra, se informó.

La Policía recibió el reporte alrededor de las 9:45 a.m., procediendo a cerrar el campus a personas ajenas y a prohibir el movimiento de los estudiantes dentro del plantel.

Las cosas volvieron a la normalidad alrededor del medio día.

La llegada de los policías, algunos con armas largas, y los textos telefónicos que desde el interior de la escuela enviaban los estudiantes a sus padres hizo que muchos de ellos se acercaran al plantel, preocupados.

En el interior de la Austin también imperaba la zozobra.

Relatos de ‘terror’

Tirada en el piso resguardándose bajo una banca, fue como una alumna de 15 años de la preparatoria Austin High School vivió horas de “terror”, luego de saber que un hombre armado rondaba su escuela.

“Me asusté mucho pensé que nos iban a matar y todos (los alumnos) decían lo mismo que nos íbamos a morir”, dijo Alejandra Valdez de noveno grado.

El reporte se dio alrededor de las 9:45 a.m., cuando los mismos alumnos llamaron a sus padres para comunicarles que policías con armas largas estaban en la preparatoria.

Ninguna persona podía entrar o salir de la escuela y dos helicópteros estuvieron sobrevolando el área para localizar al pistolero.

Valdez comentó que antes de que les informaran que había una persona armada en los alrededores de la escuela, el subdirector les dijo por el altavoz que harían un “simulacro” de ataque a las instalaciones.

“Al principio dijeron que era un simulacro y nadie le tomó importancia, pero cuando vimos que la maestra está muy seria nos empezamos a asustar y supimos que era de verdad”, recordó.

Todavía nerviosa la estudiante relató que el momento de más temor que pasó fue cuando escucho que alguien quería entrar “a la fuerza” a su salón de clases.

“Oír como querían abrir la puerta a fuerzas me dio mucho miedo, porque creí que era el hombre armado que nos iba disparar”, expresó Valdez.

Tronando los dedos en señal de nervios, la estudiante relató que después de los forcejeos con la puerta lo primero que vio fue un “arma larga” y lo único que hizo fue cerrar los ojos.

“En cuanto vi la pistola cerré los ojos y me voltee para la pared. Creí que si n os iban a matar”, mencionó Valdez.

Aunque los estudiantes ya esperaban lo peor, la pistola resultó ser de uno de los policías que estaba revisando en cada salón para asegurarse que el agresor no estuviera en el campus.

“El policía nos dijo tranquilos, estén tranquilos todo está bien; y después de revisar se salió y se fue y ya nos dejaron sentarnos en las bancas”, dijo.

Padres aterrados

Fuera del perímetro vigilado se observa cómo llegan padres de familia quienes, a punto del llanto, preguntaban por sus hijos.

Algunos de ellos dijeron que recibieron textos de sus hijos desde muy temprano, pero que estos habían cesado en las últimas horas. “No sabemos lo que está pasando”, es la frase que más se escuchaba.

María Navarro, es madre de Rubén un estudiante de 15 años, quien con lágrimas, dijo que permanecerá afuera del plantel hasta tener a su hijo entre sus brazos.

“Han pasado tantas cosas feas en las escuelas aquí en los Estados Unidos, que tengo mucho miedo”, dijo con la voz entrecortada.

Blanca Apilano mencionó estar molesta porque se tuvo que enterar por los medios de comunicación sobre lo que estaba pasando.

“La escuela no nos dice nada, yo trate de llamar para que me dijeran lo que pasaba y nunca me levantaron el teléfono; no piensan en nuestra preocupación”, dijo Apilano.

La mujer también comentó que no le parecía correcto que les haya impedido a los alumnos utilizar los celulares para comunicarse con sus familiares.

“Yo estaba tranquila cuando mi hijo me estaba mandando mensajes, pero cuando dejo de contestarme pensé que algo malo había pasado y cuando llego aquí me dicen otras madres que ya no les dejaron usar sus teléfonos”, relató Apilano.