LAS AUTORIDADES NO ACTÚAN CON RESPONSABILIDAD

En la zona Centro, entre los negocios con camiones de transporte de pasajeros estacionados sobre calles como Lerdo, Galeana o Manuel Bernal, en el único que destaca por tener documentos a la vista, éstos prohíben las actividades que ahí se realizan, como “el manejo de unidades de transporte en el punto” y “la venta de boletos”.

El argumento del propietario, Jesús Rodríguez Alaniz, es que el resto de los establecimientos hace lo mismo, incluyendo una filial de la compañía líder en el mercado nacional, Ómnibus de México, que, como se confirmó en la taquilla, también aborda pasajeros sobre la vía pública aun cuando su terminal está kilómetros al sur, en la avenida Teófilo Borunda. 

“No me dejan de otra”, dice Rodríguez Alaniz, propietario de Guerreros de la Comarca. 

Sin control por parte de las autoridades, en Ciudad Juárez operan diversos establecimientos que venden boletos de transporte foráneo de pasajeros y realizan abordajes pese a que sólo cuentan con permiso federal de turismo. 

Tan sólo en esa parte de la zona Centro, de acuerdo con la Dirección de Desarrollo Urbano del Gobierno municipal, “se localizaron ocho negocios en el lugar con fines turísticos”, los cuales, agregaron los datos de la misma dependencia, “sólo tienen permiso de oficina de atención al público y nada de paraderos de autobús”. 

Información de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) muestra, además, que este tipo de autorizaciones va en aumento, ya que mientras la estadística de 2018 indica que ese año se otorgaron 23 permisos de turismo en la entidad, la delegación estatal reportó que en 2019 van 60.

Y son la mayoría de éstos últimos, de acuerdo con la Cámara Nacional del Autotransporte de Pasaje y Turismo (Canapat), los que son utilizados para expedir boletos de viaje y transitar como autobuses foráneos, originando así el carácter “pirata” del servicio.

“El permiso de turismo es exactamente para ese servicio: cuando una familia o grupo tiene una boda en otra ciudad y contratan un autobús completo para que los lleve a un lugar”, dice Genaro Morán, delegado de la Canapat en el estado de Chihuahua.

Autoridades evaden su responsabilidad, acusa.

La organización empresarial identifica a la Policía Federal como responsable de la vigilancia de este tipo de unidades de autotransporte en las carreteras, mientras que diversas autoridades, dice Morán, “evaden su responsabilidad” de vigilar los establecimientos donde se expiden los boletos y abordan los camiones.

Morán señala a oficinas de los gobiernos federal, estatal y municipal, como la Dirección de Desarrollo Urbano, que permite “que los establecimientos donde se venden boletos de viaje y abordan pasaje no cuenten con uso de suelo, licencia de funcionamiento y permiso de la SCT para explotar servicio de pasaje foráneo”. 

La Dirección de Comercio podría aplicar clausuras por estos faltantes y la Dirección de Tránsito, agrega Morán, omite aplicar el artículo 46 del Reglamento de Vialidad para el Municipio de Juárez, que prohíbe “el estacionamiento de vehículos de transporte foráneo de pasajeros federal en la vía pública, así como detenerse a levantar pasajeros fuera de los lugares autorizados para tal efecto”. 

En el ámbito federal, el representante de Canapat menciona que podrían intervenir desde la Procuraduría Federal del Consumidor sancionando la falta de instalaciones adecuadas, hasta el Instituto Mexicano del Seguro Social, revisando la derechohabiencia de los vendedores de boletos, o el Servicio de Administración Tributaria, pidiendo comprobantes de pagos de impuestos.

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