OFRECEN CONSUELO A COMUNIDAD EN SHOCK

Después del tiroteo masivo ocurrido en Walmart de Cielo Vista el sábado 3 de agosto, en donde 22 personas perdieron la vida y otras 24 resultaron heridas, muchos se han manifestado para brindar su apoyo a la comunidad en luto. Tal es el caso de los perros de confort de las Caridades de la Iglesia Luterana (LCC K-9 Comfort Dogs).

Los canes de LCC K-9 tienen una labor muy especial: ofrecen terapia y están entrenados específicamente para dar consuelo en situaciones de crisis como la que enfrenta la ciudad de El Paso tras el tiroteo. 

“La organización se originó tras el Huracán Katrina, después que estuviéramos en Nueva Orleans y las personas que se vieron envueltas en esta situación no se atrevían a evacuar sus casas porque no querían dejar atrás a sus mascotas. Así que nos pidieron que consiguiéramos lanchas para ayudar a estas personas a dejar sus casas y fue ahí cuando notamos la cercanía de los K-9 con la gente”, dijo Richard Martin, director del programa K-9 luterano.

Explicó que después de trabajar con varios grupos, en el 2008 se les invitó al campus de la Universidad de Northern Illinois tras el tiroteo que ocurrió el 14 de febrero. Ahí se les pidió que llevaran a los perros para que estuvieran con los estudiantes y las unidades que respondieron a la tragedia.

Los miembros del equipo de los caninos, de raza Golden Retriever, recibieron una invitación por parte de la Iglesia Luterana Zion, de El Paso, y no dudaron ni un segundo en reunir a los siete caninos para trasladarse a esta ciudad, a la que arribaron el lunes. 

Nunca acudimos a un lugar donde no se nos invite, pero recibimos una llamada por parte del pastor Stephen de Zion Lutheran Church y nuestra filosofía es de una vez que recibimos una invitación hacemos lo posible por tener al equipo que llamamos ‘Botas y patas’ en tierra listos en 24 horas.

El equipo de los perros de confort está conformado por Gabriel y Joy de Houston, Texas; Ruthie de Chicago; Abner y Martha de Austin, Texas y Phoebe, de Fort Worth. 

Durante su estancia en El Paso estos siete caninos, en compañía de sus protectores, han acudido a distintas localidades de la ciudad para dibujar sonrisas en los rostros de la gente. 

Con heridos de bala

Entre los lugares a que acudieron está el Del Sol Medical Center. Su enfoque ha sido visitar a los pacientes que recibieron heridas de bala en el tiroteo, pero de igual forma han interactuado con los enfermeros y elementos de Policía que resguardan el sitio. 

“Ha sido una experiencia que llena de humildad estar en la presencia de alguien que se encuentra de luto y que todavía tiene que lidiar con ello; los perros les brindan un descanso mental y donde también pueden tocar a la mascota y momentáneamente se pueden situar en un lugar diferente”, dijo Richard.

Agregó que no sólo interactúan con los perros, sino también los ven jugar y los abrazan, lo cual tiene un efecto muy positivo en la actitud de la gente.

“Sus familias se han mostrado muy agradecidas con nosotros”, agregó.
 La organización permaneció toda una semana en El Paso, con posibilidades de extender su estancia en función de la necesidad de apoyo por parte de la comunidad. 

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