TRUMP PIDIÓ A COMEY ABANDONAR EL CASO

Nueva York— El presidente Donald Trump pidió al entonces director del FBI, James B. Comey, cerrar la investigación federal sobre su ex asesor, Michael T. Flynn, en una reunión en la Oficina Oval en febrero, según un memorándum que Comey escribió en breve después de la reunión.

“Espero que pueda dejar pasar esto”, dijo el presidente a Comey, según el texto.

La existencia de la solicitud de Trump es la evidencia más clara de que el presidente ha tratado de influir directamente en la investigación del Departamento de Justicia y el FBI sobre los vínculos entre sus colaboradores y Rusia.

Comey escribió el memorándum detallando su conversación con el presidente inmediatamente después de la reunión, que tuvo lugar el día después de que Flynn renunció, según dos personas que leyeron el escrito. El memorándum fue parte de un documento que Comey creó para registrar lo que percibía como los esfuerzos indebidos del presidente para influir en una investigación en curso.

En Estados Unidos, las notas de testimonio de un agente del FBI se sostienen ampliamente en la Corte como evidencia creíble de conversaciones.

Comey compartió la existencia de la anotación con altos funcionarios del FBI y colaboradores cercanos. El New York Times no ha visto una copia del memorándum, que está sin clasificar, pero uno de los asociados de Comey leyó partes de la nota a un reportero del Times.

“Espero que veas la forma para dejar pasar esto, para dejar que Flynn se vaya”, dijo Trump a Comey, según el memorándum. “Él es un buen chico. Espero que puedas dejarlo ir”.

Trump le dijo a Comey que Flynn no había hecho nada malo, según el memo.

Comey no dijo nada a Trump acerca de limitar la investigación, sólo le respondió: “Estoy de acuerdo en que es un buen tipo”.

En un comunicado, la Casa Blanca negó la versión de los hechos descritos en el memorándum.

“Aunque el presidente ha expresado repetidamente su opinión de que el general Flynn es un hombre decente que sirvió y protegió a nuestro país, el presidente nunca le pidió a Comey ni a otra persona que pusiera fin a ninguna investigación, incluida cualquier investigación relacionada con el general Flynn”, señala el comunicado. “El presidente tiene el máximo respeto de nuestras agencias de aplicación de la ley, y de todas las investigaciones. Esta no es una representación verídica o exacta de la conversación entre el presidente y el señor Comey”.

En testimonio ante el Senado la semana pasada, el director del FBI, Andrew McCabe, dijo: “No ha habido hasta la fecha ningún esfuerzo para impedir nuestra investigación”.

Un portavoz del FBI declinó hacer comentarios.

Comey creó notas similares –incluidas algunas que están clasificadas– sobre cada llamada telefónica y cada reunión que tuvo con el presidente, dijeron las dos personas entrevistadas. No está claro si Comey notificó al Departamento de Justicia sobre la conversación o sus memorándums.

Trump despidió a Comey la semana pasada. Los funcionarios de la Casa Blanca han proporcionado múltiples y contradictorias versiones de la razón detrás del despido. El mandatario dijo en una entrevista televisiva que una de las razones era porque creía que “este asunto de Rusia” era una “historia inventada”.

La reunión del 14 de febrero tuvo lugar apenas un día después de que Flynn se vio obligado a abandonar su trabajo, luego de que se revelara que había mentido al vicepresidente Mike Pence sobre la naturaleza de las conversaciones telefónicas que mantuvo con el embajador ruso en Estados Unidos.

A pesar de la conversación entre Trump y Comey, la investigación sobre Flynn ha continuado. En Virginia, un gran jurado federal ha emitido órdenes judiciales en las últimas semanas para analizar los registros relacionados con Flynn. Parte de la indagatoria se centra en sus vínculos financieros con Rusia y Turquía.

Comey había estado en la Oficina Oval ese día con otros altos funcionarios de Seguridad Nacional para una reunión de información sobre amenazas terroristas. Cuando terminó la reunión, Trump dijo a los presentes –incluyendo Pence y el fiscal general Jeff Sessions– que salieran de la habitación, excepto Comey.

Solos en la Oficina Oval, Trump comenzó la discusión condenando las filtraciones a los medios de comunicación, diciendo que Comey debería considerar poner periodistas en prisión por publicar información clasificada, según uno de los colaboradores de Comey.

Trump entonces giró la discusión hacia Flynn.

Después de escribir un memorándum que describía la reunión, Comey la compartió con altos funcionarios del FBI. Comey y sus ayudantes percibieron los comentarios de Trump como un esfuerzo por influenciar la investigación, pero decidieron que tratarían de mantener la conversación en secreto, incluso de los agentes del FBI que trabajaban en la indagatoria de Rusia, de modo que los detalles de la conversación no afectarían el trabajo de los investigadores.

La reunión en la Oficina Oval ocurrió poco más de dos semanas después de que Trump convocó a Comey a la Casa Blanca para una larga cena individual en la residencia. En esa cena, el 27 de enero, Trump le solicitó a Comey por lo menos dos veces un juramento de lealtad, que el entonces funcionario declinó, según uno de los allegados de Comey.

En una publicación de Twitter el viernes, Trump dijo que “la mejor esperanza de James Comey es que no haya ‘grabaciones’ de nuestras conversaciones antes de que él empiece sus filtraciones a la prensa”.

Después de la reunión, los asociados de Comey consideraron que no existe manera de corroborar las declaraciones de Trump.