YA CUESTA MILLONES MANTENER A TRUMP EN LA PRESIDENCIA

El viernes, el presidente Trump y su comitiva viajarán por tercer fin de semana consecutivo para trabajar en el Club Mar-a-lago que el presidente posee en Palm Beach, Florida.

El sábado, los hijos de Trump, Eric y Don Jr., con todo y escolta del Servicio Secreto, estarán casi a 12 mil 800 kilómetros (8 mil millas) de distancia en los Emiratos Árabes Unidos, asistiendo a la inauguración de un centro turístico de golf marca Trump.

Mientras tanto, en Manhattan la policía de Nueva York mantendrá guardia en el exterior de la Torre Trump, el hogar elegido para la primera dama Melana Trump y su hijo Barron. Y el diminuto Bedminster, Nueva Jersey, está preparándose para la abrumadora perspectiva de que el campo local de golf de Trump haga las veces de una especie de Casa Blanca norteña hasta 10 fines de semana al año.

De acuerdo con The Washington Post, cuando la presidencia de Trump lleva apenas un mes, el estilo de vida tan complicado de la nueva familia presidencial está poniendo a prueba la capacidad de los funcionarios del Servicio Secreto y de seguridad, despertando inquietudes financieras y logísticas en varias comunidades locales y costando mucho más de lo que ha sido típico con los presidentes previos  −precio que podría ascender a cientos de millones de dólares durante un mandato de cuatro años.

El diario indicó que a los costos y complicaciones se suma la tendencia de Trump de realizar diligencias oficiales rodeado de muchedumbres, como cuando decidió ofrecer el fin de semana una cena de trabajo al primer ministro japonés mientras los miembros de Mar-a-Lago cenaban cerca.

Probablemente los costos de los tres viajes que Trump ha hecho a Mar-a-Lago desde la investidura cuesten alrededor de 10 millones de dólares al Tesoro, incluyendo el dinero para las unidades de la Guardia Costera y demás gastos militares, de seguridad y de personal asociados con trasladar el aparato presidencial, publicó el rotativo.

Funcionarios del condado Palm Beach tienen planeado solicitar a Washington el reembolso de decenas de miles de dólares en gastos diarios por los policías que atienden cuestiones de seguridad y de tráfico en torno a la atestada isla de Florida cada vez que llega Trump.

En Nueva York, el Post reportó que el Servicio Secreto y la Embajada de Estados Unidos pagaron casi 100 mil dólares por habitaciones para apoyar el viaje de Eric Trump a fin de promocionar en Uruguay una torre de condominios marca Trump.

Para Trump, los costos tienen un atractivo extra. Parte del dinero va a dar a sus propios bolsillos. Aunque Trump ha dejado de dirigir él mismo su empresa, se ha rehusado a renunciar a su propiedad, lo cual significa que él se beneficia de los éxitos como los contratos gubernamentales del negocio, reportó The Washington Post.

Por ejemplo, el Departamento de Defensa y el Servicio Secreto han intentado rentar espacio en la Torre Trump, cuyo arrendamiento anual de un piso puede ascender a 1.5 millones anuales. Asimismo, el viaje de Trump a sus famosas propiedades seguido de un grupo de periodistas que transmiten imágenes al mundo permite que los asuntos oficiales de la Presidencia sean también oportunidades de mercadotecnia para su marca.