EN CÁRCELES Y CENTROS DE DETENCIÓN, COVID NO CEDE

Debido a que El Paso ha sufrido uno de los peores brotes de Covid-19 en el país, las cárceles locales y centros de detención de migrantes han tenido problemas para controlar la propagación del virus entre los prisioneros, detenidos y el staff.

Hasta el jueves, el Condado de El Paso reportó 72 internos en cárceles del condado con casos positivos confirmados de Covid-19, además de que estaban pendientes los resultados de la prueba de 17 internos. También reportaron a 23 carceleros que dieron positivo, y 12 resultados están pendientes.

Hasta este viernes, la Cárcel Estatal Rogelio Sánchez reportó cuatro casos activos entre los internos y 34 casos entre los empleados.

Tom Whitten, subjefe de las cárceles del condado, comentó que todos los casos están siendo considerados, él considera que están respondiendo bien a la oleada de casos de Covid-19 en la comunidad.

“Creo que tenemos buenas posibilidades de cuidar a los que puedan contagiarse de la enfermedad”, dijo.

Las cifras actuales son más bajas que los brotes que hubo en las cárceles durante el verano pasado, cuando se detectaron 174 casos positivos entre los presos y se implementaron pruebas masivas entre los internos y carceleros.

Los nuevos internos están aislados y les hicieron pruebas antes de ser introducidos a la población general de la cárcel, comentó Whitten.

Cuando le preguntaron si es probable que el Covid-19 sea introducido a las cárceles por los integrantes del staff que están siendo expuestos en la comunidad, Whitten comentó que el Centro Médico de la Universidad, que es el proveedor de atención médica de las cárceles, no está dispuesto a hacer esa aseveración.

“Hay innumerables maneras de obtener el contagio. Es invisible. No lo sabemos todo”, dijo Whitten, quien luego agregó, “no hay un remedio mágico, por lo que alentamos a nuestros empleados a mantenerse a salvo”.

Aunque Whitten enfatizó el enfoque que ponen las cárceles en la transparencia para reportar los números de Covid-19 entre el staff, aunque eso no puede decirse de los centros de detención del Departamento de Inmigración y Aduanas.

Brotes en centros de detención son ocultados

El número de “casos confirmados entre los empleados” en el sitio en la web del ICE no incluye a los trabajadores de los contratistas, y sucede que la vasta mayoría de los guardias y otros trabajadores que tienen contacto cercano con los detenidos son los empleados de contratistas.

El ICE ha reportado un solo caso de Covid-19 en un empleado del Centro de Procesamiento de Servicios de El Paso en lo que va de esta pandemia. Hasta el miércoles, el ICE reportó 31 casos de Covid-19 entre los detenidos de ese Centro y 13 casos en el Centro de Procesamiento del Condado Otero.

“El Departamento de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos toma muy en serio la salud, seguridad y bienestar de los que están bajo su cuidado”, comentó Leticia Zamarripa, portavoz del ICE a través de un comunicado que le envió a El Paso Matters en el mes de septiembre, respondiendo al incremento de casos de Covid-19 entre los detenidos. Al solicitarle información del ICE relacionada con los números de casos del virus entre los trabajadores de los contratistas, el ICE le dijo a El Paso Matters que envíe sus preguntas directamente a las empresas contratistas.

Management and Training Corporation, el contratista de Otero, respondió a la petición que le hizo El Paso Matters para que proporcionara información sobre el porcentaje de casos de Covid-19 entre el staff. Existen actualmente ocho casos activos y ha habido 36 casos en total durante la pandemia, según informó un representante de la empresa.

Bering Straits Native Corporation, la empresa matriz de Global Precision Systems, que es el contratista del Centro de Procesamiento de Servicios de El Paso, no respondió a la pregunta acerca del número actual de casos del virus entre los empleados y tampoco indicaron el número total de casos entre los empleados desde el inicio de la pandemia.

Los detenidos y activistas han reportado su preocupación acerca de que los guardias lleven el virus a las instalaciones del Centro de Procesamiento de Servicios de El Paso y también de que no usan un adecuado equipo de protección personal.

Requieren medidas diferentes para prevenir contagios

Martial Loth Ndeffo Mbah, profesor e investigador de la Universidad Texas A&M que ha elaborado un modelo de la propagación de enfermedades contagiosas dentro de las prisiones, comentó que existe una fuerte probabilidad de que los guardias y miembros del staff sean quienes introducen el Covid-19 a las cárceles y a los centros de detención de inmigrantes.

“Si uno tiene un brote, hay que controlar a los nuevos internos y ponerlos en aislamiento, hacerles pruebas antes de integrarlos a la población general. Por lo tanto, la ruta más probable de transmisión es a través de los que tienen una continua interacción con el exterior, lo cual podría ser el staff”, dijo Ndeffo Mbah.

Agregó que la mayor parte de la estrategia actual para detener la difusión del Covid-19 dentro de las cárceles y centros de detención ha sido copiada de las que se han aplicado al público en general, en lugar de considerar la dinámica específica de la propagación de enfermedades infecciosas entre las poblaciones que están encarceladas.

“En una prisión, uno tiene que crear alguna forma de segregación hasta cierto punto o “agrupamiento”, lo cual significa que los que tienen un alto riesgo podrían estar en lugares específicos en donde tengan menos contacto por ejemplo con la población más joven”, dijo, explicando que al staff específico que trabaja con detenidos de alto riesgo deberían hacerles una prueba más frecuentemente.

“Esta estrategia podría mitigar la mortalidad y hospitalizaciones y enfocar los recursos en los de mayor riesgo dentro de la población encarcelada”, dijo Ndeffo Mbah.

Confirmados

72 internos en cárceles del condado

23 carceleros

presos en la cárcel estatal

34 empleados ahí

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