UNA MADRE DE ALASKA «GRUÑE COMO UN MANIACO» Y DISPARA CONTRA UN ENORME OSO QUE INTENTO ATACAR A SU HIJO

No es prudente molestar a las crías de una osa, pero tampoco lo es hacerlo con el hijo de una madre humana. Así lo ha demostrado recientemente Shannon Caton, de Alaska (EE.UU.), cuyo hijo se topó con un plantígrado de gran tamaño enfrente de su casa.

Irónicamente, Caton había hecho salir a su hijo Walther Jim, en edad escolar, para que cerrara su auto y así evitar que algún oso pudiera entrar en el vehículo.

Sin embargo, en cuanto salió el exterior, el menor se encontró cara a cara con el enorme animal, que estaba a solo tres metros de distancia. El chico corrió de vuelta hacia la casa perseguido por el plantígrado y logró abrir la puerta y entrar antes de ser alcanzado. Inmediatamente, avisó a su madre de que había un oso «allí mismo», según relató el menor en declaraciones al medio local.

Cuando la mujer, incrédula, abrió la puerta, el oso trató de irrumpir en la vivienda y le dio un manotazo. En ese momento, Caton recuerda que miró «directamente a los ojos» del animal, le «gruñó como un maníaco» y le gritó. Así logró que el depredador retrocediera lo suficiente como para poder cerrar rápidamente la puerta e ir a buscar su escopeta.

Entretanto, su perro «persiguió un poco» al oso, pero este «no retrocedía», así que, finalmente, la madre tuvo que «descargar cuatro rondas de perdigones calibre 12» contra el animal.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *