CORRAL DEJARÁ EN BANCARROTA AL PRÓXIMO GOBIERNO

De los 15 estados que renovarán gubernaturas en 2021, Chihuahua es el que presenta la más alta proporción de deuda pública con respecto a sus recursos utilizables, con compromisos financieros que, hasta septiembre pasado, representaban un 135.7 por ciento de los “ingresos de libre disposición” con los que podría contar el futuro Gobierno.

De acuerdo con datos del Sistema de Alertas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), esta proporción supera las que esperan a otros gobiernos entrantes, como al que llegue a Sonora, por ejemplo, donde los pasivos eran hasta septiembre el 89 por ciento de los ingresos, o a Baja California, con mayor margen de maniobra financiera por empréstitos que son sólo un 56 por ciento con respecto al dinero del que dispondrá la próxima administración.

“El Gobierno de Javier Corral dejará al que viene en situación de bancarrota; el Gobierno que viene encontrará unas finanzas hechas un desorden, encontrará una deuda muy grande”, dijo ayer el diputado local Miguel Colunga.

De los estados que cambiarán de titulares del Ejecutivo, sólo Nuevo León, como Chihuahua, tiene este parámetro por encima del cien por ciento (125.3) y, por tanto, el balance general de sus débitos en niveles de “observación”.

Sobre este indicador, la Ley de Disciplina Financiera señala que entre más alto sea, menos “sostenible” es la deuda e inferiores los márgenes para obtener nuevos recursos a través de financiamiento.

“Si fuera el Gobierno una empresa, estaría en quiebra total, estaría por cerrar las puertas. Ésa es la magnitud de la situación financiera en que se encuentra el Estado”, agregó Colunga, coordinador de la bancada de Morena en el Congreso y opuesto a la aprobación de un crédito de largo plazo de más de mil 800 millones de pesos solicitado por el Estado y que se prevé votar hoy.

De acuerdo con un informe elaborado por esta fracción parlamentaria, la administración pública de Chihuahua arrastra además un déficit de 13 mil 844.2 millones de pesos acumulado desde 2017, un gasto corriente que es superior en más de mil millones de pesos que el ejercido en 2016 y, en consecuencia, una tendencia a la baja en la inversión en infraestructura.

“Es importante resaltar que es muy difícil bajar el gasto de operación si no se reduce la nómina, puesto que ésta impacta en los demás conceptos (viáticos, alimentos, energía eléctrica, combustibles, arrendamientos, equipo de oficina, entre otros)”, advierte el análisis de Morena.

“Si bien es cierto, este concepto de gasto contiene las variaciones en los precios de combustible, así como el material de oficina, alimentos, etcétera, el incremento de un 69.4 por ciento del gasto observado al cierre de 2017 vs el esperado en el ejercicio 2020, es desproporcionado y fuera de todo proyecto de austeridad”, agrega el documento.

Esto, señala la revisión de la bancada, aun cuando la entidad contó con un alza en la recaudación federal participable y pese a que “la presente administración refiere que no ha recibido un trato justo por parte de la Federación”.

La Secretaría de Hacienda del Gobierno estatal no respondió ayer una solicitud de información con respecto a los datos citados. Entre el resto de los indicadores que mide la SHCP, y dentro del grupo de entidades con cambio de gobierno en 2021, Chihuahua presenta también el más alto porcentaje de recursos destinados al pago o “servicio” de sus préstamos, con un 13.8 por ciento –también superior al 10.9 que presenta Nuevo León–.

Por volumen, de acuerdo con los datos de la SCHP y dentro del mismo grupo, Chihuahua presentaba hasta septiembre pasado el segundo mayor monto, con 50 mil 720.8 millones de pesos, cantidad superada sólo por los 55 mil 935.5 millones que debe Nuevo León.

Ambas cantidades son además, respectivamente, la segunda y tercera más altas a nivel nacional, sólo superadas por los más de 89 mil millones de pasivos en la Ciudad de México.

El tercer mayor endeudamiento

Un análisis del Poder Legislativo agrega, por separado, que Chihuahua tiene también el tercer mayor endeudamiento per cápita a nivel nacional y segundo entre los estados con cambio de gobierno, con 13 mil 322 pesos, además del primero en pasivos como proporción de su producto interno bruto estatal (PIBE), con un 6.5 por ciento.

“Destaca Chihuahua, al presentar indicadores 2.5 veces superiores al promedio subnacional, mismo que se ubicó en 2.6 por ciento”, dice sobre el dato un análisis publicado en diciembre por el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas del Congreso de la Unión.

El informe de Morena cuestiona también las dos reestructuras aprobadas en la presente administración y señala que lo destinado a los intereses, comisiones y demás gastos aumentó de mil 674.7 millones de pesos en 2016 a más de 3 mil 449 en 2019.

“Todos los indicadores que debieron disminuir como resultado de estas reestructuras son desfavorables y reflejan un incremento en el servicio de la deuda, pagos en demasía de intereses y comisiones, incremento del monto de la deuda total garantizada con participaciones federales y en general un deficiente manejo en la toma de decisiones respecto de este concepto”, dice el reporte.

“El Gobierno no tiene liquidez, no tiene cuentas en efectivo en el banco, no tiene dinero en efectivo, es como si alguien no trajera un cinco en la bolsa, ni abajo del colchón, no tiene recursos, que prácticamente, para poder vivir tiene que echar a mano de créditos porque si no, no funciona”, agregó Colunga, también integrante de la Comisión de Programación, Presupuesto y Hacienda Pública del Congreso.

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