ROSTROS DE TRISTEZA,,PERO TAMBIEN CARAS ALEGRES…

Rostros de tristeza, pero también caras alegres, contrastan esta tarde a las afueras de la ‘ciudad judicial’, entre las personas que esperaban el resultado de la condena contra el padre Aristeo Baca.

Los 34 años, cinco meses y 10 días de prisión, dictados contra el párroco de la iglesia Santa María de la Montaña representan para algunos el resultado de la justicia y para otros la desesperanza, ya que pese al fallo presumen de la inocencia del eclesiástico, según muestras de apoyo.

Aristeo fue hallado culpable por los delitos de violación sexual agravada y abuso sexual agravado en contra de una menor de edad que le auxiliaba como monaguillo en la parroquia.

Los jueces que juzgaron el caso no determinaron si el sacerdote será recluido en prisión o continuará en la medida cautelar de prisión domiciliaria.

Share this...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *